
¿Casarme con la chica de la cual he estado enamorado todo mi vida? Listo.
¿Heredar una compañía millonaria? Listo.
Producir a un heredero... espera, ¿qué?
Tengo noventa días para embarazar a mi nueva y falsa esposa. Pero hay un problema. Ella me odia.
¿Y en las letras pequeñas del contrato? Está el requerimiento de que produzcamos un heredero.
Ella no soporta estar en la misma habitación que yo. Dice que nunca estará en mi cama.
Pero nunca me he echado para atrás ante un reto y no comenzare ahora.
Recuerden mis palabras. La tendré rogándome y no tardare noventa días.

















0 comentarios:
Publicar un comentario