
Nunca pensé que me vengaría de Roman Turgenev. Él era un príncipe de la Bratva, yo no era nadie. Así que no sé por qué me miró con sus hermosos ojos verdes y decidió torturarme todos mis días durante la preparatoria.
Ahora es el jefe de la Mafia de París, y más poderoso que nunca. Para mí, es el mismo acosador arrogante que solía conocer. No me importa si está intentando de ser amable conmigo. Es solo porque necesita mi ayuda...
Y lo voy a ayudar, o al menos, fingiré por un tiempo...
Me acercaré a él.
Aprenderé todos sus secretos.
Y luego lo destruiré...

















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